Estado de conservación

Äguilas de bonelli

 

Estado a nivel mundial.

La presencia del Águila de Bonelli oscila irregularmente desde el NO de África y el este de la Península Ibérica hasta Oriente medio a través de la cuenca Mediterránea. Igualmente, está presente en el SO de Asia, incluyendo Arabia, Afganistán, Pakistán y la India, y a través del norte de Indochina al sur de China (Del Hoyo et al., 1994). No se considera que la especie esté globalmente amenazada, a pesar de que la población parece estar disminuyendo en los últimos años, debido a que no se estima que este descenso poblacional se esté realizando lo suficientemente rápido (BirdLife International, 2009).

 

Estado de la especie a nivel europeo.

En Europa, el águila de Bonelli está considerada como una especie "amenazada" debido a su pequeño tamaño poblacional (920 a 1.100 parejas) y debido a que experimentó un gran descenso en casi toda su área de distribución entre 1970 y 1990. Aunque algunas poblaciones se mantuvieron estables en los años 90 (Grecia, Portugal o Chipre), continuó disminuyendo en España, su principal bastión, a una tasa superior al 20%; y también en Francia, Italia y Turquía (BirdLife International, 2004).

Aunque España acoge alrededor del 65% de la población europea, el resto está distribuido de manera irregular en la cuenca del Mediterráneo. Otros países de la UE que presentan poblaciones reproductoras son Francia, Grecia, Italia y Portugal.

Las razones de la tendencia a la baja de la población europea se cree que está basada en diferentes factores como son la persecución directa, la electrocución en tendidos eléctricos, la perturbación en los sitios de anidación y la pérdida y deterioro de los pastizales secos y otros hábitats donde los juveniles se dispersan.

 

Estado en España

A pesar de que España constituye uno de los países donde el Águila de Bonelli (aquila fasciata) está más presente a nivel europeo, es una de las especies de rapaces cuyo estado de conservación presenta una mayor variación entre las diferentes regiones españolas. Se mantiene una buena densidad en sur y el este de la Península Ibérica, pero la población se extinguió en las Islas Baleares, y es muy escasa en otras regiones como Madrid, Álava y Navarra. En estas tres regiones concretas, se ha decidido llevar a cabo iniciativas de recuperación de la especie (fortalecimiento o restablecimiento), entre las cuales se plantea el presente proyecto.

España acoge un total de 733-768 parejas, fundamentalmente presentes en densidades más altas en las montañas costeras del Mediterráneo y se extiende irregularmente hacia el interior de la península, donde es menos frecuente, salvo en Extremadura.

El hecho de no disponer de una información histórica válida, no permite establecer una tendencia general rigurosa, pero se estima que la población actual es un 35% menor que la existente a finales de la década de 1970. Este dramático descenso fue mayor en las poblaciones del norte (por ejemplo, un descenso del 55% en la región de Castilla y León). Las únicas poblaciones aparentemente estables son los de Andalucía y Extremadura (Real, 2004). Si la tendencia negativa continúa en el área de distribución septentrional (al norte de Aragón, Navarra, País Vasco, Castilla y León, Madrid, NE Castilla-la Mancha) la especie podría extinguirse, mientras que Andalucía y Extremadura, con poblaciones importantes y altos parámetros de reproducción-representan la esperanza para el futuro de la especie en la Península Ibérica.

La disminución del águila de Bonelli contrasta con la estabilidad durante este mismo período de otras águilas presentes en el país, como es el caso del águila imperial iberica (Áquila adalberti) o el águila real (A. chrysaetos).

Por ello, el proyecto se va a centrar en la recuperación/reforzamiento de la población del Águila de Bonelli en cuatro regiones concretas: Mallorca, Navarra, Álava y Madrid. A continuación se detalla cómo ha sido la regresión de la población del águila de Bonelli en estas regiones:

En Mallorca, la especie se extinguió hacia 1970, víctima de la intensa persecución directa ocurrida en toda Europa contra las rapaces. Se estima que podría haber existido una población reproductora de unas 10 parejas, aunque los datos concretos de territorios ocupados son muy escasos.

En Navarra, en la década de los 70 se estimaba la presencia de entre 12-14 parejas5, si bien sólo existen datos comprobados de reproducción de 8 parejas en antiguas territorios que a principios de los años 90 se redujeron hasta quedar en tres únicos territorios, de los que en los últimos años sólo se ocupa uno de ellos. Se fija así un declive mayor al 75% en algo menos de tres generaciones6. A principios del presente siglo se produjo un intento de nidificación en un nuevo territorio en un área que se ha confirmado a posterirori como una zona importante en la dispersión de individuos preadultos. Sin embargo, la especie no ha llegado a criar en esa nueva zona.

Los principales factores que llevaron al brusco desplome poblacional de la década 1984-94 fueron la muerte por electrocución/colisión y la persecución directa unidos a problemas derivados de la estolasticidad demográfica y el aislamiento poblacional. A partir de 1991 se empiezan a tomar medidas potentes de conservación de esta especie (ver esfuerzos previos de conservación) dictando legislación para proteger la especie y sus hábitats; corrección de tendidos eléctricos y con medidas para disminuir la persecución directa y otras molestias.

En la provincia de Madrid, existen referencias de reproducción de águila de Bonelli en 15 localidades diferentes entre 1974 y 2005. Solo en 10 de ellas se tienen datos seguros de reproducción en el periodo 1985-2005. Las dos parejas actuales, que se mantienen en el mismo territorio desde, al menos, inicio de la década de 1990, solo representan el 20% de las parejas conocidas con registros seguros en la región, por lo que el declive constatado es del 80% en los últimos 15-20 años. Las principales causas de desaparición estuvieron relacionadas con la persecución directa y con incidentes con tendidos eléctricos. Actualmente, las tensiones existentes en los sectores cinegético y columbicultor se han relajado y en toda la zona han sido corregidos multitud de tendidos.

En Álava se en la actualidad tan sólo existe una pareja reproductora que comparte con la región vecina de Burgos (Castilla y León). El número de ejemplares de Álava constituyen el total de la población del País Vasco. La población de las zonas objeto del proyecto constituye el límite septentrional del área de distribución de la especie en la Península ibérica. Las principales causa de la desaparición en Álava se atribuyen a la pérdida de hábitat y a las molestias y mortalidad por causa humanas.

Por otro lado, en Andalucía la población se ha mantenido estable durante la última década, con una población actual estimada de 354 parejas (prácticamente la mitad de la población española), localizada mayoritariamente en el Sistema Bético, excepto una pequeña proporción que está asentada en Sierra Morena.

Andalucía forma junto a Murcia una unidad poblacional que, además de tener el mayor contingente geográfico de toda España, presenta los valores reproductivos más altos actualmente. Esto refuerza la importancia de esta región pues la hace el centro de dispersión del águila perdicera en España (refugio por su gran tamaño poblacional y productora de individuos por sus elevados parámetros reproductivos en determinadas temporadas).

Por ello se van a emplear pollos de esta población, complementando los criados en cautividad y las aves recuperadas, para recuperar las poblaciones en las zonas objetivo.

Águilas de Bonelli liberadas en la Comunidad de Madrid